Si estás cansado de no llevar las riendas de tu vida, hazte un favor y sigue leyendo. Me lo agradecerás.

Situémonos. Es domingo, por la tarde. Estás tirado en el sofá viendo un poco de película entre la publicidad que emiten por televisión.

Y, no sabes por qué, pero te sientes mal. Desmotivado, decaído, afligido. En vez de estar descansando, le estás dando vueltas a la cabeza, pensando cosas como:

  • “Uffff, mañana otra vez lunes a aguantar al gilipoyas de mi jefe.”

  • “Va, mañana sí que sí empiezo con la dieta, a ver si me quito la panza.”

  • “A ver si tengo tiempo de ponerme con mi idea, me forro y me pego la vida que me merezco junto a mi familia.”

Antes dije que “no sabes por qué te sientes mal”. Una mentirijilla piadosa. De sobra lo sabes. Aun así, me vas a obligar a decírtelo, ¿verdad?

Bueno, ahí va. Luego no me digas que no te advertí:

Estás demasiado cómodo y demasiado a gusto con tu vida. Te diría que hasta foyas más de lo que necesitas.

No tengo dudas de lo primero y no necesito saber detalles de lo segundo, pero estoy bastante segura de que no me equivoco.

Así que, si quieres de verdad cambiar tu situación, mandar a tomar por culo todo y todos a los que tienes que aguantar a diario, déjame aquí debajo tu e-mail y todos los días te llevarás un aprendizaje. Gratis. De mí pa’ ti. De muchas cosas. El aprendizaje, digo.

Vale, vale. Veo que eres una persona curiosa y quieres seguir leyendo. Eso habla muy bien de ti.

Va, pues te cuento rápidamente quién soy y por qué creo sé que puedo ayudarte a salir de ese estancamiento en el que te encuentras día a día. Llámame prepotente si quieres.

<<Prepotente.>>

¿Qué, ya estás contento? Sigo.

Mi nombre es Natalia y soy farmacéutica. Pero, allá por principios de 2022 (madre mía, 4 años hace ya...), me dio por aprender sobre economía, sobre el dinero, sobre finanzas.

<<¿Por qué?>>, te preguntarás tú. <<¿Qué hace una farmacéutica aprendiendo sobre el dinero? Tú con saber usar el cutter ya vas bien.>>

Ja. Ja. Eres super gracioso, en serio.

Al caso. Aprendí muchas cosas:

  • Cómo el sistema en el que vivimos es una estafa, está abocado al fracaso y por qué es importante que muevas el culo para salvarte.

  • Descubrí el mundo de las criptomonedas, tanto en su parte tecnológica (blockchain) como especulativa (trading). Y claro, cómo obtener beneficios del mismo. Y no solo económicos.

  • Este fue uno de los aprendizajes más duros, pero asumí que ME HABÍAN ENGAÑADO. Que me habían vendido la moto. Que se habían reído de mí. Llámalo como quieras. Y tenía dos opciones: o me ponía a llorar, a rellenar hojas de reclamaciones, a pintarme el pelo de morado y manifestarme por lo caros que están los pisos por culpa de los especuladores… O asumía las reglas del juego, me remangaba, me ponía manos a la obra y estaba determinada a tener éxito. Ya ves cuál de los dos caminos escogí.

Podría comentarte muchos más aprendizajes, los tengo a montones.

Pero me los reservo para cuando estemos tú y yo, solos, disfrutando esa cena en aquel restaurante de la playa, sentados en esa mesa con mantel blanco impoluto alumbrado por la luz de unas velas, en nuestro momento íntimo... La luna ilumina nuestras caras mediante su reflejo en el agua… No sé, piénsalo…

 

 

Ey, ey… DESPIERTA, SOLDADO.

 

Ehhhmm… no sé, creo que por un momento has estado ausente. ¿Estás de vuelta aquí?

Bien.

Pues lo que te decía.

  • ¿Estás dispuesto a dar el paso de verdad y comportarte como un adulto de una vez? <<Sí>>. Ehhmmm, no te oigo…

  • ¿Serás capaz de asumir que va a haber momentos difíciles, tu entorno probablemente no lo entienda, te tilde de loco y, sobre todo, que la incertidumbre se va a convertir en tu compañera de viaje? <<SÍIII>>. ¿Has dicho algo?

  • ¿Quieres disfrutar de una vida con la que la mayoría solo sueñan porque les acojona asumir el más mínimo riesgo? <<SÍIIIII, NATALIA JODER. ESO ES JUSTO LO QUE QUIERO>>. Eso es lo que quería oír. Pues ya sabes, tira pa' abajo.

<<¡¡OYE!! Que al final no me has contado tu vida…>>

… ¡Ah, que sigues por aquí! ¡Qué tesón el tuyo! Digno de admiración, en serio. Te agradezco el interés.

Como te dije, soy farmacéutica, nada que ver con el mundo financiero.

Pero, me di cuenta, pronto, gracias casi en su totalidad a mi padre, el hombre más bueno, honesto, capaz, valiente… (podría seguir hasta el infinito), el hombre más hombre que he conocido en mi vida.

Pues eso, tuve la suerte de darme cuenta de la realidad del mundo en el que vivimos siendo bastante joven y de encaminar mi vida de la mejor forma posible.

Dicho de otra manera, ponte que tengo 25 años (hecho que ni confirmo ni desmiento 😜).

Pues mis preocupaciones, mis pensamientos, mi forma de ver la vida encajan más con alguien que me dobla en edad. Todo el mundo que me conoce destaca de mí mi madurez, por lo que expreso y cómo me expreso.

Spoiler: además de mi madurez, te digo que soy la reina de las ironías y siempre estoy buscando dobles sentidos. Ya me irás conociendo… 😉 😉

Y sé bien de primera mano lo que es pasar la mañana y la tarde detrás de un mostrador, con unos compañeros con los que no compartes nada, atendiendo a gente con la que no puedes hablar de nada… y todo ello SOLO PARA SUBSISTIR.

Para pagar el alquiler o hipoteca, el supermercado y poco más. Y vivir como un vegetal hasta que te conviertas en uno de verdad. ¿Esto es vida? ¿Para esto hemos nacido? ¿En serio?

Ya te digo que yo, por lo menos, no. No es el estilo de vida que quiero. Y sé que tú tampoco. Si no, no estarías aquí. Estarías viendo un partido de fútbol en la tele, preguntándote si este mes te va a ir bien porque Mercurio está en retrógrado frente a Júpiter, compartiendo tu opinión en Twitter (X, para los más nuevos) o haciendo scroll como un zombie en TikTok.

 

Mira.

Como has visto en el título, mi propósito principal es conseguir que más gente despierte de ese letargo, que TÚ despiertes de ese letargo, que dejes de ser un esclavo de un sistema al que no le importas, que no te cuida y que no te merece. Y que te puedas permitir vivir.

  • Que no tengas que hacer malabares para cuadrar las vacaciones con tu pareja y disfrutar un mes al año.

  • Que no tengas que pedir permiso o el día libre para ir al médico o porque se te ha roto la nevera. *Spoiler: me ha pasado 😓 😓

  • Que no tengas que revisar tu cuenta bancaria y esperar a que te ingresen la nómina para poder hacer frente a un gasto o ir comparando los precios entre supermercados.

En definitiva...

QUE PUEDAS HACER LO QUE QUIERAS, COMO QUIERAS, CUANDO QUIERAS Y CON QUIEN QUIERAS.

Suena bien, ¿verdad? No te digo más lo que tienes que hacer… 👇👇:

Envío e-mails a diario tratando temas de finanzas, emprendimiento, trading, etc., etc. (Te amenazo de que seguro que hablo de más cosas que seguro que te interesan también. Amenazado quedas).

Todo ello procedente de mi experiencia diaria (anda que no me pasan cosas…) y sazonado con mi dosis única y personal de humor e ironía para que te eches un buen rato.

Además, solo por suscribirte, te llevas una anécdota que involucra tartas, la maniobra de Heimlich y una lección de ventas. ¿Qué más se puede pedir?

Y si te cansas de mí, te das de baja. Punto. Sin más. No te pregunto nada. Para eso ya está tu ex y sus frases como “No eres tú, soy yo…”.


Copyright © 2026 - LIBERANDO ESCLAVOS